lunes, 9 de junio de 2014

PRINCIPIO DE CONSERVACION DE LA CANTIDAD DE MOVIMIENTO. (Por Chin)


m1v1+m2v2+………=m´1v´1+m´2v´2+……… 

Ando redactando una Memoria, con el fin de legalizar un aprovechamiento hidráulico, de los de toda la vida, en el curso alto del río Negro; la C.H. del Duero tiene estas cosas. Haciendo uso de sus Atribuciones,
 trata de Regular aprovechamientos que los paisanos se han regulado ellos solos, con resultados muy satisfactorios, desde el principio de los tiempos. En fin, que como hace mucho que no me dedico a ello, he tenido que tirar de apuntes de hidráulica general (asignatura de 2º) y de alguna fórmula de dinámica de fluidos, de física de 1º, con lo que se me ha abierto el baúl de los recuerdos. He de contaros, que terminé las asignaturas de Forestales en la convocatoria de junio de 1991. Aunque aquello de “forestales” sonaba muy bien, lo cierto es que las ingenierías entonces, tenían un primer año prácticamente común, es decir, en nuestro caso, junto con los agrícolas, teníamos el elemento diferenciador de la biología de 1º, que los industriales, por ejemplo, no tenían. Las demás asignaturas del primer año, eran comunes: Cálculo, Algebra, Física, Química, y Dibujo, 
A mi se me atravesó la Física. La razón principal es que accedí a la universidad mediante los cupos que entonces estaban obligados a reservar por Ley, para los titulados de FP, y como yo era uno de ellos, mi nivel académico en esas asignaturas, era bajo. Discurría el 4º año en la Escuela y yo tenía prácticamente aprobado todo, pero aún estaba la Física de 1º dando vueltas por ahí. Era una putada en si misma, pero es que además, “física” era una asignatura llave, es decir, si no la quitabas, no podías aprobar, por ejemplo, la hidráulica de 2º y las construcciones de 3º; y aunque todos los profes te guardaban la nota, te tenías que volver a matricular porque oficialmente no te la podían aprobar hasta que no superases la que te cerraba. Recuerdo que entonces cada asignatura suelta en 2ª o posterior convocatoria costaba 27.000 (¿¿) pelas. 
Con estos antecedentes, me presenté por enésima vez al examen de Fisica de 1º. Mi situación era delicada, pero como sólo me había dado tiempo a estudiar lo del principio, como siempre, no estaba nervioso, consciente de que me corregirían el examen con compás, (para trazar un buen cero, no se necesitan más artilugios). En fin, que los exámenes de física, eran 50% teoría y 50% problemas; la parte teórica, planteaba una serie de cuestiones de lógica, entre las que puso por lo menos cinco relacionadas con los primeros temas, que eran los que yo siempre estudiaba, (porque estaban al principio, claro…), con lo cual ejecuté, con inesperada solvencia, la primera parte del examen. (Recuerdo una de las cuestiones sobre el principio de conservación de la cantidad de movimiento, protagonizado por la ballena y Jonás, los de la biblia, en el que se pedía la velocidad final del conjunto Jonas+ballena, después de habérselo tragado). Aprovechando que el Pisuerga pasa por Zaragoza, el examen se me alargó más de la cuenta, pues ya de metidos en harina, me quedé también a hacer los problemas, a ver si había suerte y me tocaban también del principio. Pero la suerte, amigos míos, es un activo intangible que algunos científicos llaman estadística, lo me llevó a darme de morros con la cruda realidad. Reconozco que ninguno de los dos problemas que puso, me era nada familiar; estuve largo rato dándole vueltas a las hojas del examen como intentando descifrar el código secreto en el que se hallaban escritos. Abatido por el infortunio, estaba a punto de abandonar, cuando con el rabillo del ojo veo un novato-pitagorín que se le habían vuelto locos los dedos de tanto darle a las teclas de su Casio scientific fx-82, (chek, chek, chek, chek…,…..), calculadora muy popular entre los estudiantes de entonces. Su movimiento en la ejecución del problema le asemejaba a las gallinas cuando beben agua. Miraba hacia el techo con los ojos cerrados, supongo que para encontrar la necesaria inspiración divina, a continuación desplegaba sus dedos sobre la calculadora: chek, chek, chek, chek…,….. y por último escribía. Así todo el examen. Estuve largo tiempo mirándolo, a ver si sus ojos se cruzaban con los míos, a la sazón, de perrillo maltratado, y se apiadaba de mi…..; pero nada!!. 
Mientras lo acechaba, me dio tiempo a especular sobre cuan profundos debían ser sus conocimientos de mecánica, y de termodinámica, y sobre lo prolijo del problema que estaba resolviendo, que lo obligaba constantemente a buscar concentración en las alturas. 
Para la próxima convocatoria no tendré otras asignaturas, así que he de estudiar esta por cojones, -pensaba yo- mientras soñaba con un ojo telescópico, a modo de “ojo de caracol”, que me permitiera copiar la confabulación newtoniana desde las alturas. El caso es que el tipo, a pesar de su aspecto de empollón, (ropa fisna, bien peinado y gafas de culo de vaso), era majete, porque cuando acabó de escribir sobre el primer problema, se dio cuenta de que mi cuello estaba a punto de romperse de lo estirado que lo tenía, por intentar en vano, sustituir al soñado visor telescópico, y , sin más, me dejó los problemas a un lado para que le echase un vistazo. Yo, cuanto más miraba, menos veía. (entre nosotros había un pupitre de separación). Consciente de que el tiempo ya apremiaba, y, a falta de ojo de caracol, me hice con un brazo-serpiente, pues en un alarde de rapidez sin precedentes, (en serio, nunca había copiado en un examen) lancé mi extremidad derecha cual si de un ofidio en pleno ataque se tratara, y le trinqué las hojas correspondientes al primer problema. No os exagero si os digo que el asunto se extendía a lo largo de no menos de 4 ó 5 folios a doble cara por lo que, entre la pinta de empollón de mi benefactor, la extensión de su trabajo, y mi entonces, ya dilatada experiencia en la Escuela, intuí que sería suficiente para aprobar, como así fue. Aprobado 5,0. 
Y este fue mi último examen de estudiante, días más tarde, el 15 de julio de 1991, accedí al primer trabajo digno de mi vida, pero eso os lo contaré en el próximo episodio, porque tiene tela…..

jueves, 22 de mayo de 2014

DOBLETE (casi) Por Chin





Era tu 5º cumpleaños  y habíamos quedado en la Plaza del Seminario para comprarte una bici nueva; creo que era esa coloradica que está  en Arquillinos, en casa de tu abuelo. Tu madre tenía una panza del 9, y cuando bajó del 405 rojo, aquel que nos salió tan bueno, se tropezó con el bordillo y se cayó. Se fue a caer a los pies de un cura, de los que están en la residencia de San Atilano. Tendría el monsén, no menos de 150 años,  así que no pudo ni agacharse a echarle una mano. Yo, que  desde la puerta de La Madrileña lo vi todo, me asusté mucho, por su estado, así que salí corriendo y dando  voces hacia ella. Pobrecica, encima de caerse, tener que aguantar mis exabruptos. No fue nada, pero alguien con la cabeza muy gorda y el corazón muy grande, se removió en sus adentros. Nos fuimos a celebrar tu cumple al Mc donalds,  y cuando estábamos tu y yo pidiendo, tu hermano llamó a la puerta; lo hizo como lo hacéis todos, soltando aguas… . A pesar de la pequeña inundación, como ya era veterana, tu madre no dijo nada y aguantó hasta que te terminaste los mc nuggets;  después te dejamos con tu abuela, y nos fuimos al Hospital. A las 4 a.m., salieron a buscarme al pasillo; me pusieron unas plantufas y un gorrillo de plástico, y me metieron a paritorio. Mientras le agarraba fuerte la mano a mamá, apareció tu hermano;  lo hizo poco a poco,  como los toros bravos cuando salen a la plaza desconfiando:   primero la cabeza; ya está, -pensé-…, pero no, hasta que salió entero y tu madre suspiró aliviada al oir su llanto,  pasó un rato interminable;  sólo serían unos segundos, digo yo, pero podría contarte una a una todas mis sensaciones. Al contrario que tú,  que saliste deformada, arrugada y descolorida por el parto tan duro  que tuvo mamá, tu hermano fue un bebé guapo, guapo, desde el minuto uno. Sonrosadito, hermosote, suave… daban ganas de liarse a bocaos con él. Si llega a nacer cuatro horas antes, estaríamos hablando el día 21 de un doblete…,  pero de un doblete de los de verdad,  no de los del fútbol. Felicidades hija; … y a ti también peque,  aunque con 24 horas de antelación. (Ya ves, tu hermana te tomó la delantera también en lo de  la fecha de cumpleaños; menos mal que la naturaleza te otorgó esa pachorra tuya tan característica,  que te permite pasar por alto, sin inmutarte, todas estas gilipolleces). Un besaco a los dos.

domingo, 23 de febrero de 2014

VIAJE A LA ALCARRIA I (Por Chin)




Los días 7,8 y 9 de febrero tuvo lugar el “Dalton meeting 2014” en una casa rural en Brihuega,  un bonito pueblo alcarreño, a solo una hora de Madrid. 


La recepción por parte de la dueña, por momentos recordó otras nefastas experiencias vividas en esa tesitura con anteriores caseras, pero   esta vez,  el exceso de locuacidad de nuestra anfitriona, fue cortado de raíz por un sonoro bostezo del Tío. La casa rural, resultó ser una choza que no tenía más que un cuarto de aseo en el que sólo había agua caliente de 9:00 a 10:00;  la interminable cola a la puerta del baño a esa hora, dificultaba en gran medida la convivencia y la higiene. De las otras dos estancias disponibles, una, era la cocina-comedor: disponía de lumbre baja pa cocinar, y como nevera, una herrada de chapa atada a una cuerda que metíamos en el pozo del corral. La otra estancia, fue asignada al descanso de la infantería. En ella dormimos los 23; y el contacto físico, la halitosis perniciosa y el resto de fluidos gaseosos propios de la noche, te hacían olvidar el frío provocado por la falta de calefacción.
Estas reuniones familiares, ahora se consagran a la vigilia silenciosa, y a las purgas gastronómicas; estas últimas a base de variadísimas verduras,  todas ellas  con propiedades diuréticas e incluso laxantes, diría. Una cura de estas en febrero, no sólo es una saludable costumbre, también debería de ser exigible a todo buen cristiano, como penitencia a los excesos cometidos entre Navidad y San Tirso, en el ámbito competencial de los pecados capitales 1º y 3º***.  Nuestra conversión empezó a fraguarse en Tizneros,  donde el triste semblante del panadero, nos hizo reflexionar sobre la conveniencia de churruscar un par de bichicos con el único fin de saciar nuestra gula; el año pasado  en Colmenar, un “restaurador” de la villa,  se encargó  de perpetrar el cordero y el gocho con tal saña, que no los pudimos comer.  Este año, en Brihuega, la puntilla la ha puesto un carnicero, quien con el fin de enredar a mi cuñado con el pedido cárnico, le regaló un pack de 24 cervezas; menos mal que pudimos atisbar tras la maniobra, la siniestra mano de Satán que intentaba tentarnos desde la profundidad del averno. La decisión es firme,  a partir de ahora, sólo berzas y acelgas, … y la cerveza,  sin alcohol… , el ron y el chupito yerbas , ni olerlos. Agua!  que en Brihuega brota por todos los rincones. 


Cuenta Quevedo en “La vida del Buscón”, que el ínclito Dómine Cabra disponía de un artilugio a modo de jaula, que atado con un hilo a un palo, como si fuese una caña de pescar, le permitía escaldar una y otra vez el mondongo y así,  con los mismos güesos, podía elaborar varios caldos. Disponemos el Tío y yo, como encargados de los fogones, de una suerte de artefacto de similares características urdido en sus ratos libres por el herrero, solo que para que no suelte hebras, en vez de con cuerda, la jaula y el palo se unen con una cadena. El invento en cuestión,  nos sirve para  gobernar los diferentes caldos con un ahorro calórico y monetario considerable. Este año, primero hemos enjaulado el güeso de jamón que llevó el Tío a la corrobla y con cuyo caldo acompañamos a las acelgas de la 1ª noche. Por la textura y consistencia del garrón después de 5 min. cociendo, calculamos que podrá dar cuerpo todavía a otros tres caldos más. El sábado hicimos lo propio con las patas de gamba y esqueletos del pescado de que dispusimos para la confección del caldo de la paella. Dejé a la Grande al cargo del invento, y  presa de la conversación, se le pasó retirar la jaula, con lo que la sopa de pescado de la cena, sólo tenía pescado en el nombre. Por último  el domingo, después de asistir a misa de 12, nos fuimos pa la chabola a elaborar las tradicionales patatas con pata; después soltar parte de su jugo, la pata quedó lista para otro par de escaldados con los que poder acompañar sendos almuerzos de idéntica naturaleza.  En resumen, frugal fin de semana dedicado al ejercicio espiritual y a la contención del vicio. … pues eso, que media vuelta a la derecha es como media vuelta a la izquierda, solo que todo lo contrario.  Amén

viernes, 21 de febrero de 2014

La Octava en grupo de whatsapp

Hace unos días hice un viaje a Zamora para ver a mis padres y en un rato de tiempo ocioso, se me ocurrió ver los contactos del whatsapp, con la sorpresa de que tenía unos 24 contactos de los compañeros de la laboral. No sé que me impulsó a crear un grupo de la red social móvil con los compañeros de los que tenía su móvil, pero el hecho es que lo hice.
Casi inmediatamente y cuando puse un mensaje de que estaba en Zamora, mi amigo Aguado, me estaba llamando para quedar a tomar algo por ahí, así que eso hicimos. Aquí dejo testimonio del encuentro.



Lo mismo que con la creación de este blog, las intenciones son las mismas; mantener el contacto entre nosotros y saber los unos de los otros. Esperando que se unan más compañeros a medida que me vayais facilitando sus números de teléfono. 

viernes, 7 de febrero de 2014

CINEMA PARADISO ( Se acabaron los Reyes Magos) Por Chin




Hace 3 ó 4 años, mi hijo Héctor me espetó: “papá:  Marian y Luismi han tenido que besarse mucho para tener cuatro niños ¿no? ”. Vaya usted a saber, cómo pensaría este que se hacían los niños.  Ahora, ya se ruboriza y se sonríe pa dentro,  cuando contempla alguna escena subida de tono en la tele. En este cambio en la percepción e interpretación de las cosas, no hemos tenido nada que ver nosotros;  ellos solos, en los recreos, se encargan de ir intercambiando historias y “conocimientos”. Ya tiene 10 años,  y va perdiendo la inocencia. El día 7,  después de la fiebre navideña, me  decidí a contarle toda la verdad sobre el origen de los regalos que todos los años recibe. No he querido que me ocurriese como con su hermana,  cuando  le tuve que confirmar lo que ella ya sabía y no quería creer; entonces,  fui acusado entre lágrimas, de ser un embustero sarnoso, por haberla tenido tanto tiempo engañada. Cuatro horas, más o menos, estuvo llorando la pobre.  Así que el día después de reyes, aprovechando que las chicas  nos dejaron solos en casa, se lo solté todo; me escuchó impertérrito, con los ojazos abiertos a tope… no soltó ni una lágrima. Y fijaos si será bueno, que lo primero que me dijo fue:  “ a ver cómo se lo decimos a María …”. Angelico. Aquí os dejo su última carta a los reyes,  no tiene desperdicio. Otra etapa que se quema, … como en la peli de Tornatore.

lunes, 3 de febrero de 2014

BARRICADA (Por Chin)




El concierto de Barricada fue la excusa para salir entre semana. Fue a mediados de los 90, durante las fiestas de San Pedro, en la explanada de La Vaguada; y lo mejor, junto con la actuación, no fue la abundante cerveza que soplamos durante el show, sino que como colofón, le acabamos con el aguardiente al del Bar de al lao. 


Una intoxicación a lo grande. Cuando nos batíamos en retirada, ya de madrugada,  nos topamos con un carro del Eroski que alguien había sustraído y posteriormente abandonado en las inmediaciones de la estación de autobuses vieja. En nuestro zigzagueo hasta la chocolatería de Lorenzo, en plena cogorza, empezamos a jugar con el puto carro; primero atropellándonos con él unos a otros, más tarde, al llegar a la punta arriba de San Torcuato,  uno se subía en él, y otro lo lanzaba calle abajo. 

Un ligero empujón,… soltabas … y ostión contra los chirimbolos, … carro y tío al suelo …, así estuvimos un buen rato, con una escandalera de la ostia. Al llegar a la C/Benavente, una patrulla del CPN empezó a perseguirnos, uno a pie y el otro con la lechera. Los vimos enseguida pero nos hicimos los tontos. ”Alto! Policía!!” se medio escuchaba  entre  el estruendo latoso  del carro  al rodar. Cuando el madero nos echó el guante, ya en la esquina del  Valderrey, teníais que haber visto a los Sres. funcionarios: dos cincuentones con más mili que el palo de la bandera,  panza cervecera, bigotazo, carrillos prominentes, rosados , … polis de los que se hacían  antes en Zamora, al abrigo de una capital de provincias tranquila.  

 “A ver!... usté!,… documentación!…”  me inquirió uno de ellos sin haber recuperado todavía el resuello. Yo, siempre ocurrente bajo los efectos del alcohol, respondí: “la mía o la del carro?”... la carcajada resonó en toda Santa Clara, incluso el otro tuvo que darse la vuelta para que el compañero no se sintiera ofendido. Menos mal que estaba la mi manchega poniendo un poco de orden, si no, dormimos en el calabozo; porque nosotros cada vez estábamos más burros y graciosillos, y ellos,  cada vez más picaos… . Cuando nos dejaron marchar, tras prometer mi señora que después de los churros,  nos llevaba pa casa a todos,  el que conducía el  Z,  con bastante cara de asco apuntilló: “...y aparcar por ahí ese carro,… coño!.”

martes, 14 de enero de 2014

LA PLOMADA

Hace unos días, recorriendo los rincones de la casa de mis padres en el pueblo, descubrí un objeto que daba por perdido, pero que mi padre, en su sentimiento de guardar las cosas a las que le da importancia y más sabiendo que la había fabricado uno de sus hijos, había guardado con celo en un lugar escondido para que nadie se la llevara. Este objeto, no es otro que la plomada que hicimos en clase de taller, en mi caso, con el Fernando en el último curso de F.P.II y que ha sido utilizada en la vida civil por mi padre para hacer alguna pared que otra.
Estaba un poco sucia debido a la pátina del tiempo, pero la he limpiado un poco y parece como recién sacada del "Cumbre".


No tengo un recuerdo claro sobre los acontecimientos que rodearon su manufactura, pero sí me vienen algunos retazos de aquellos momentos; como el misterio con el que nos desveló D. Fernando lo que íbamos a hacer y lo valioso del material a emplear: acero inoxidable de la mejor calidad y que no se podían cometer fallos o nos quedábamos sin la plomada.
Repasando la pieza y observándola con detenimiento, he de decir y sin ánimo de parecer prepotente, que quedó muy bien y la rosca es perfecta, sin nada de holgura desde la primera vuelta.
Me imagino que muchos de vosotros la conservaréis, pero si no es así, ahí va el recuerdo de aquellos tiempos.
Me gustaría proponer que en los comentarios, pusierais qué pieza recordáis o alguna anécdota sobre ella.