- ¿Estás porlao'?
- No, ¿qué es eso de estar porlao'?
- No me digas que no
estás porlao'. Yo si estoy porlao', a mi me porlaron en mi pueblo. Si con 16 años no estás porlao, no eres un hombre y además es algo que no te permite formar parte de ninguna cuadrilla o compañía, ya que es una manera de iniciarte en el mundo de lo misterioso y de los adultos.
- ¿ Y cómo se porla uno?
- Eso es un secreto que no se puede contar, además los porladores son una especie de sacerdotes al uso de los antiguos egipcios y sus prácticas son enigmáticas y se transfieren de generación en generación de los mozos más veteranos a los que demuestran su condición y valía.
- Pues yo me quiero porlar. ¿ Quién me puede iniciar en esa ceremonia o lo que sea?
- No todos los que quieren porlarse, pueden. Eso lo deciden los porladores.
- Vale, pero, ¿ Quién es porlador?
- Me imagino que alguno de 3º de F.P.II, será. Yo, como ya estoy porlao, puedo ser ayudante en la ceremonia. Tú, si te quieres porlar, me encargo de buscar a los porladores.
Alguno más que estaba en la conversación también muestra interés por dicha ceremonia y decide que él también ha quiere secundar la iniciativa y se va a porlar conmigo.
Cómo podéis comprobar, yo, con mis 16 añitos, era un poco ingenuo y me tragué lo del misterio iniciático en el mundo de los mayores, que cerraban las puertas a los imberbes que no estaban porlaos, no pudiendo entrar en las bodegas de las fiestas de los pueblos para beber limonada y cantar hermanado con los amigos y tampoco serías aceptado en los grupos de las mozas del pueblo, con lo que nunca podrías completar el acto sexual con ninguna chica y se reirían de tí, cuando te preguntaran que si estabas porlao, apartándote de ese mundo, destinado a los valientes que se habían internado en ese círculo tan cerrado y selecto de los Porlaos.
- No, ¿qué es eso de estar porlao'?
- No me digas que no
estás porlao'. Yo si estoy porlao', a mi me porlaron en mi pueblo. Si con 16 años no estás porlao, no eres un hombre y además es algo que no te permite formar parte de ninguna cuadrilla o compañía, ya que es una manera de iniciarte en el mundo de lo misterioso y de los adultos.- ¿ Y cómo se porla uno?
- Eso es un secreto que no se puede contar, además los porladores son una especie de sacerdotes al uso de los antiguos egipcios y sus prácticas son enigmáticas y se transfieren de generación en generación de los mozos más veteranos a los que demuestran su condición y valía.
- Pues yo me quiero porlar. ¿ Quién me puede iniciar en esa ceremonia o lo que sea?
- No todos los que quieren porlarse, pueden. Eso lo deciden los porladores.
- Vale, pero, ¿ Quién es porlador?
- Me imagino que alguno de 3º de F.P.II, será. Yo, como ya estoy porlao, puedo ser ayudante en la ceremonia. Tú, si te quieres porlar, me encargo de buscar a los porladores.
Alguno más que estaba en la conversación también muestra interés por dicha ceremonia y decide que él también ha quiere secundar la iniciativa y se va a porlar conmigo.
Cómo podéis comprobar, yo, con mis 16 añitos, era un poco ingenuo y me tragué lo del misterio iniciático en el mundo de los mayores, que cerraban las puertas a los imberbes que no estaban porlaos, no pudiendo entrar en las bodegas de las fiestas de los pueblos para beber limonada y cantar hermanado con los amigos y tampoco serías aceptado en los grupos de las mozas del pueblo, con lo que nunca podrías completar el acto sexual con ninguna chica y se reirían de tí, cuando te preguntaran que si estabas porlao, apartándote de ese mundo, destinado a los valientes que se habían internado en ese círculo tan cerrado y selecto de los Porlaos.
Al día siguiente, mis amigos de la cuadrilla, ya tenían porladores. Éstos, no eran otros que los componentes del "Plan Badajoz"(me refiero a mis amigos), que era como nos denominaba el Fradejas. Me imagino que esta denominación no nos la dirigiría con intenciones peyorativas, porque con el paso de los años, supimos de que se trataba dicho "plan" y la verdad es que yo no me siento representado...a lo mejor nos decía "clan Badajoz", porque eso era lo que nosotros entendíamos. Los miembros de dicho "clan", éramos; Aguado, Forma, Isidro, Javi, Masico, Paco y yo. Los demás no os riaís porque al otro corpúsculo más numeroso, les llamaba; "La panda del moco".
No recuerdo bien si el otro candidato a formar parte de la "élite porlada", era Masico. La ceremonia iba a tener lugar esa misma noche y para mí era un misterio, pero que ya me empezaba a tomar un poco a cachondeo y más cuando aparecieron los porladores.
El santuario elegido para la ceremonia iniciática era la habitación de Isidro y Masico y en ella se encontraban todos los integrantes del equipo ayudante de los "sacerdotes porladores". Entonces aparecieron ... Jacinto y Avedillo, enfundados en una especie de bata de laboratorio, que presumo, se las habrían dejado alguien de ingeniería, unos guantes profilácticos y unas navajas en sus manos. La imagen era para echarse a reír, sobre todo por las pintas que tenía Jacinto, que si recordaís, era un tipo alto y fuerte y...feo, pero muy simpático y enrollao' con los de 1º, que eramos nosotros. No sé si tenía algún problema de estrabismo, pero ese día, a mi me lo parecía y me ponía a temblar, pensando en que tuviera que hacer alguna operación de precisión con la navaja que traía de la mano. Solo pensarlo se me quitaron las ganas de reirme, pero al volver la vista al otro "porlador", me volvían unas ganas incontrolables de descojonarme de risa al verlo con una especie de cinta en la cabeza, que hacía que su pelo oscuro dejara al descubierto una frente con bastantes centímetros cuadrados y unos ojos penetrantes de científico loco, pero bien metido en su papel de porlador eminente y serio. Se movía con gestos de ceremoniante religioso y esto hacía que la escena pareciera sacada de un acto de teatro cómico.
Decidí seguir adelante con mi ceremonia de porlación, ya por curiosidad de ver que podían hacer aquellos dos y la troupè de ayudantes.
Me hicieron tumbar en la cama y cuando me dijeron que me quitara la ropa, me negué en redondo. Mientras, los porladores, habían empezado a sacar aún más utensilios amenazantes de sus bolsos: tijeras, una venda, algodón y un bote de alcohol de 96º, dejando que los viera como los iban depositando en una de las mesas de estudio. Isidro encendió un mechero y se puso a quemar una aguja o algo parecido y todo esto me empezó a meter el miedo en el cuerpo, mientras los esbirros comenzaron a forcejear conmigo para quitarme los pantalones y sujetarme con todas sus fuerzas para inmovilizarme en la cama. El escándalo debió de ser mayúsculo porque empezó a aparecer gente de todas las habitaciones para ver el porlamiento, pero consiguieron echarlos a todos debido al carácter secreto del rito de iniciación.
Cuando desistí de luchar más por mi supervivencia, se acercaron, navaja en mano, Jacinto con sus ojos estrábicos y Avedillo con los pelos de punta. Se inclinaron hacia mi bajo vientre y con una solemnidad encomiable y haciendo el gesto similar al cura cuando da la bendición, simulando una cruz en el aire, pronunciaron: POR LA señal....
YA ESTÁS PORLAO.
Como no puedo incluir fotos en los comentarios, incluyo esta en la entrada, para intentar aclarar la identidad del porlador, al que algunos identificaís por Juanma Avedillo y que siempre que veo a este actor, me lo recuerda. Ya me direís si se parece.
No recuerdo bien si el otro candidato a formar parte de la "élite porlada", era Masico. La ceremonia iba a tener lugar esa misma noche y para mí era un misterio, pero que ya me empezaba a tomar un poco a cachondeo y más cuando aparecieron los porladores.
El santuario elegido para la ceremonia iniciática era la habitación de Isidro y Masico y en ella se encontraban todos los integrantes del equipo ayudante de los "sacerdotes porladores". Entonces aparecieron ... Jacinto y Avedillo, enfundados en una especie de bata de laboratorio, que presumo, se las habrían dejado alguien de ingeniería, unos guantes profilácticos y unas navajas en sus manos. La imagen era para echarse a reír, sobre todo por las pintas que tenía Jacinto, que si recordaís, era un tipo alto y fuerte y...feo, pero muy simpático y enrollao' con los de 1º, que eramos nosotros. No sé si tenía algún problema de estrabismo, pero ese día, a mi me lo parecía y me ponía a temblar, pensando en que tuviera que hacer alguna operación de precisión con la navaja que traía de la mano. Solo pensarlo se me quitaron las ganas de reirme, pero al volver la vista al otro "porlador", me volvían unas ganas incontrolables de descojonarme de risa al verlo con una especie de cinta en la cabeza, que hacía que su pelo oscuro dejara al descubierto una frente con bastantes centímetros cuadrados y unos ojos penetrantes de científico loco, pero bien metido en su papel de porlador eminente y serio. Se movía con gestos de ceremoniante religioso y esto hacía que la escena pareciera sacada de un acto de teatro cómico.
Decidí seguir adelante con mi ceremonia de porlación, ya por curiosidad de ver que podían hacer aquellos dos y la troupè de ayudantes.
Me hicieron tumbar en la cama y cuando me dijeron que me quitara la ropa, me negué en redondo. Mientras, los porladores, habían empezado a sacar aún más utensilios amenazantes de sus bolsos: tijeras, una venda, algodón y un bote de alcohol de 96º, dejando que los viera como los iban depositando en una de las mesas de estudio. Isidro encendió un mechero y se puso a quemar una aguja o algo parecido y todo esto me empezó a meter el miedo en el cuerpo, mientras los esbirros comenzaron a forcejear conmigo para quitarme los pantalones y sujetarme con todas sus fuerzas para inmovilizarme en la cama. El escándalo debió de ser mayúsculo porque empezó a aparecer gente de todas las habitaciones para ver el porlamiento, pero consiguieron echarlos a todos debido al carácter secreto del rito de iniciación.
Cuando desistí de luchar más por mi supervivencia, se acercaron, navaja en mano, Jacinto con sus ojos estrábicos y Avedillo con los pelos de punta. Se inclinaron hacia mi bajo vientre y con una solemnidad encomiable y haciendo el gesto similar al cura cuando da la bendición, simulando una cruz en el aire, pronunciaron: POR LA señal....
YA ESTÁS PORLAO.
Como no puedo incluir fotos en los comentarios, incluyo esta en la entrada, para intentar aclarar la identidad del porlador, al que algunos identificaís por Juanma Avedillo y que siempre que veo a este actor, me lo recuerda. Ya me direís si se parece.


